Tenía la decimoprimer marca personal de todos los participantes en la segunda serie de los 3.000 obstáculos del Campeonato del Mundo que se disputa en Daegu, y el burgalés, discípulo de Benjamín Alvarez, remontó una posición para acabar décimo, con un tiempo de 8.36.23, en lo que era su debut en el alto nivel internacional, y que seguro, en próximas citas, dada la calidad y juventud de Tomás, ya optará a las carísimas finales, dominadas por africanos y algunos europeos de origen magrebí.